domingo 21 de agosto de 2011

Los colores de la espera. Antología


La nueva poesía Saharaui es una poesía que, desde los márgenes, lucha por construir su propia identidad. Es un arma cargada de futuro, como dijo Gabriel Celaya, que nace de las gargantas doloridas, secas y sangrientas de un grupo de escritores forjados en el exilio de tres estaciones sin ocaso. Desde lo más profundo de África, en la poesía tradicional saharaui más que el poeta habla el pueblo.

Se revela en este libro una voz potente, que se rebela y desafía las fantasías humanitarias y el neocolonialismo de la compasión, tan presentes en la forma en que África se imagina desde el Norte: África como víctima sin voz, el refugiado como víctima pasiva, violada, derrotada, que tiene que ser representada por otros, que no tiene voz o cuya voz es tan débil y habla lenguajes tan extraños que ni es escuchada ni es comprendida.

En particular en los versos de la Generación de la Amistad el lector se encontrará con todo lo contrario. Son versos decididos que gritan lo que otros callan, versos en los que sin necesidad de un traductor compasivo la voz de la víctima se hace fuerte en sus propios labios para resonar en nuestros oídos.

Y así deja de ser víctima. En este libro los lectores se enfrentarán a versos que queman como la arena del Sahara al mediodía.

Pablo San Martín y Ben Bollig

Los colores de la espera

Antología de Nueva Poesía Saharaui

Pablo San Martín y Ben Bollig (editores)

Editorial: Colección El Extremo Sur-Espacio Hudson

Director / Cristian Aliaga

Argentina, 2010

Nº Páginas: 96

Tamaño: 12x18 cm.

ISBN: 978–987–24042–5–3

Promesas de poeta (Ebnu)

Te prometo

unos versos color cielo.

Un poema de suburbios

de favelas y barracas.

Una estrofa que encienda

los sentidos de la tierra

y que tiemblen de placer

los montes y los valles.

Te prometo

mis sueños pendientes

todo mi futuro.

Te prometo

mi mejor silencio.

Mis últimas palabras.

viernes 29 de julio de 2011

Tifariti, mi tierra_Abdurrahaman Budda


Es este un libro en el que se narra la historia y la evolución de un pueblo del Sahara Occidental, Tifariti, situado en el territorio no ocupado por Marruecos en el momento actual. Hecha de pequeñas construcciones de barro y grandes jaimas modernas, la vida en este lugar, de ganaderos y camelleros exclusivamente, está muy mediatizada por el conflicto marroquí-saharaui. el libro narra las aventuras personales, con muchas secuencias de la realidad, de una serie de personajes que luchan por la independencia de su país.

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Autor: Abdurrahaman Budda

Editorial: Aache Ediciones. Colección "Letras Mayúsculas" nº 32

Año de publicación: 2011

N° de páginas: 114

ISBN 978-84-92886-63-0

Comprar en: http://www.aache.com/letras/formulario_letras30.htm

Presentación del libro: en el Festival de los Pueblos del Sahara, 25 Agosto 2011

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Abderrahaman Budda nació en Eyderia, en el Sahara Occidental, en 1968.

Su vocación literaria le ha llevado, a través de la aventura dramática de su pueblo saharaui, a escribir novelas y relatos con los que ha adquirido una notable nombradía entre los suyos.

Es autor de dos novelas: “Lágrimas de alegría” (2007) y “La niña de la Badia” (2010) y diez relatos.

Pertenece a la Asociación de Escritores de Castilla-La Mancha, en España.

Sus estudios, de técnico electricista, los cursó en Cuba.

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Su padre dirigió su mirada hacia él y luego la fijó en los útiles de té.

– He soportado la nostalgia de mi tierra más de quince años, ya no puedo esperar un minuto más. Cada día que pasa me siento más débil y no quiero morir antes de pisar de nuevo la tierra del Sáhara, los ríos y llanos donde vagué solitario tras mi ganado, Incha Alá. Bajo uno de los frondosos árboles de Tifariti levantaremos nuestra jaima, tendremos el honor de ser los primeros refugiados en llegar a la patria y junto a los guerrilleros recibiremos a los que retornan del exilio para la celebración del referéndum.

domingo 5 de junio de 2011

La maestra que me enseñó en una tabla de madera. Bahia Mahmud Awah


60 años de historia del Sahara a través de una madre saharaui, nómada en busca de la nube en su juventud, convertida en refugiada tras el abandono de España, poetisa, madre, amiga y maestra.

Historia de una gran maestra y madre saharaui, que atrapará a todos los que lean este libro. Cada uno sacará de su interior el recuerdo del inagotable amor de la madre y valorará su abnegación y sacrificio. Con este homenaje a todas las madres estamos saldando lo impagable, devolverles lo que nos han dado de ternura, dedicación y entrega.

Este libro es entrañable por denotar el agradecimiento de un hijo a una madre que le enseñó humildemente en una tabla de madera. Pero además tiene un gran valor antropológico por las continuas referencias que hace a la cultura saharaui, a su tradición oral, a su forma de vida, a palabras en hasania con una difícil traducción literal.

Bahia Mahmud Awah cita a muchos poetas mauritanos, y a ninguno marroquí, lo que pone de relieve una vez más que las fronteras africanas hechas desde Europa fueron trazadas con tiralíneas sin la menor sensibilidad histórica y cultural. Hay poetas mauritanos que hablan y transmiten su saber oralmente en hasania, como los saharauis.

Las asociaciones de solidaridad con el Sahara y de cooperación pueden realizar sus pedidos a la dirección:

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A partir de 50 ejemplares: 50% de descuento

Sin gastos de envío.

Autor: Bahia Mahmud Awah

Editorial: Sepha www.editorialsepha.com

Colección Sinceros a la izquierda

Nº de páginas: 126

Tamaño: 13 x 20 cms. con solapas

PVP 8€ (IVA incluido)

Comprar aquí.

Librerías donde se puede adquirir

lunes 25 de abril de 2011

Los senderos de la vida. Ahmed Muley Ali


Los senderos de la vida es una conmovedora historia que te acercará a comprender la importancia de los lazos familiares, la interculturalidad y las formas de la convivencia. Desarrollada en diferentes escenarios, africanos y europeos, Abderabu, un antropólogo consciente de sus límites y su rutinaria vida, experimenta un proceso de análisis y encuentros destacando así, la resistencia en la vida.


Autor: Ahmed Muley Ali

Ilustraciones: Olivia Mora

Editorial: Autoedición. Bubok

Año de publicación: 2011

N° de páginas: 67

Tamaño: 150x210

Maquetación: Pegado

Comprar en: http://www.bubok.com/libros/200215/Los-senderos-de-la-vida


Zeidan me dijo que en ese momento parecía como si se le iluminara la mente. Volvió a su sombra y comenzó a cuestionar su conducta, estirado boca arriba. Después de un rato, se levantó intentando sonreír e incluso reír como aquel compañero del bosque. Comenzó a caminar lentamente hacia su casa y de repente sus pies se soltaron, sin darse cuenta, corría hasta entrar. Fue directamente a abrazar a su esposa y comenzó a hablarle de su conducta, su arrogancia y su forma de no darse cuenta del cariño de sus hijos. Ella, sorprendida, comenzó a llorar y le abrazó, quedando los dos así un largo rato.


viernes 8 de abril de 2011

Retratos saharauis

RETRATOS SAHARAUIS

Un documento a todo color donde Victoria Gil colabora con los poetas y las poetas del Sáhara Occidental: Ali Salem Iselmu, Bahia Mahmud Awah, Ebnu, El Cori Ramdan Nass, Limam Boicha, Salka Embarek, Taufik Salama, Zahra Hasnaui.

Como artista seleccionada para participar en Artifariti 2008, Gil reside con familias saharauis que viven en los campamentos de refugiados en Argelia y en el desierto de los territorios liberados del Sáhara Occidental. Allí crea una serie de retratos para esta publicación donde ellos posan entregándoles su tiempo para que así ella pueda regalar sus gestos y sus sensaciones. Victoria realiza una serie de dibujos donde retrata la vida en los campamentos y Tifariti que describen el exilio en el que resuenan con rotundidad las voces que gritan en el desierto. El resultado son 170 páginas a color donde colabora con las poetas y los poetas saharauis para mostrar lo interesante que es cuando los traes aquí y ellos hablan de su historia. En sus poesías transpiran los sueños de libertad del pueblo saharaui, con versos enérgicos y vitalistas.

Este libro es un diario de campo donde se ve lo que Gil hace allí y lo que ellos quieren decir aquí.

Retratos saharauis

Autor: Victoria Gil

Año de publicación: 2011

Número de páginas: 170 páginas a todo color

Idioma: Español

Precio: 20 € + 4 € de gastos de envío.

Cómo conseguirlo: maria_victoria_gil@yahoo.es



sábado 12 de marzo de 2011

La niña de la badia. Abdurrahaman Bud-da


Pedidos en saharaguada@yahoo.es

El caso de la niña Mariam es un testimonio vivo del sufrimiento de muchos niños y mujeres saharauis. Mariam vivía en la badia saharaui, un hermoso mundo lleno de felicidad, que tuvo que abandonar tras la invasión marroquí, huérfana y aterrorizada, dejando atrás a su jaima y rebaño en busca de amparo en la lejana tierra del exilio, más allá de la frontera argelina.

La niña de la badia
Autor: Abdurrahaman Bud-da
Año de publicación: Marzo de 2011
Número de páginas: 50
Idioma: Español
Precio: 10 €

Abdurrahaman Bud-da nació en 1968 en Eyderia al norte del Sahara Occidental. Cursó sus estudios primarios en Tifariti y los campamentos de refugiados en Tinduf. Estudió secundaria y pre universitario en Cuba y se graduó de electricista. Al volver a su país, desgarrado por la guerra, sintió una fuerte necesidad de escribir. Publicó su primera novela, “Lágrimas de alegría”, en 2007. Es miembro de la Asociación de Escritores de Castilla la Mancha y colabora actualmente con varias revistas literarias en el Sahara y en España y con el grupo de escritores de la Generación de la Amistad Saharaui.


El padre de la familia, Ahmed, era un anciano en la séptima década de su vida, su hijo se llamaba Kaled y era un hombre de veinticinco años de edad, alto y delgado. También tenía una hija de doce años, con largos cabellos peinados en trenzas que cubrían su espalda y llegaban hasta su cintura. En su cuello lucía un collar que brillaba sobre su piel morena como estrellas luminosas en una noche oscura. Había heredado el collar de su madre, que había fallecido cuando ella contaba nada más que diez años, desde aquél momento Mariam la reemplazó en los trabajos duros del hogar: cuidaba de su padre, que no podía abandonar la jaima debido a su avanzada edad, se despertaba con las primeras luces del alba para cumplir su oración junto al resto de la familia, luego ordeñaba las ovejas y más tarde soltaba a los corderitos para que mamasen lo que quedara de leche en sus madres. Ahmed preparaba el té del desayuno que tomaban con la leche recién ordeñada y dátiles, y Mariam vaciaba el resto de la leche en la chekwa , que agitaba largo rato para sacar mantequilla. (Fragmento de La niña de la badia)

sábado 3 de julio de 2010

A los cuatro vientos




A LOS CUATRO VIENTOS es la reflexión vertebrada y coherente, pero jamás monotemática, de cinco poetas que vienen del Sur y del Norte, con punto de encuentro en el Centro, en sus cafés y glorietas, donde la nieve se disponía en pozos para el sosiego canicular. A LOS CUATRO VIENTOS es un aire melancólico y al tiempo vigoroso de quienes han dejado atrás la mitad del camino de la vida, envueltos en peripecias poéticas para el acero y la seda. A LOS CUATRO VIENTOS quiere ser un canto abierto, dirigido hacia todos los caminos, como enmienda a quienes piensan que la poesía es un jardín prohibido. A LOS CUATRO VIENTOS ordena y desordena, en modo riguroso y aun metódico, pero nada autoritario, cinco poéticas diferentes, conscientemente dispersas, tanto como ese cabello que “el viento mueve, esparce y desordena”. El cabello según Garcilaso; así, de esta manera. A LOS CUATRO VIENTOS son cinco modos de querer y de escribir diferentes, que se proyectan extasiados hacia todas las latitudes pues de ellas vienen, convencidos sus autores de que nada es de nadie y todo es de todos. La poesía, también. A LOS CUATRO VIENTOS es un inicio de un comienzo de estrategia, que seguirá ampliándose. Dirigido a todas las latitudes. Empujado por el propio batir de los remos de sus componentes. Tan imprevisibles como una orquesta de jazz cuando la tarde empieza a tomar formas nocturnas en las glorietas de los pozos de nieve. A LOS CUATRO VIENTOS. Sí. (Vicente Araguas)


A los cuatro vientos
Autores: Vicente Araguas, José Ignacio Cadenas, Antonio Polo, Juan Antonio Cadenas y Limam Boicha
Editorial: Ariadna R-C. Los libros de Ariadna
Año de publicación: Junio de 2010
Número de páginas: 124
Idioma: Español
Precio: 12 €

Ciudad de barro y sal

No puedo seguir ajeno al polvo,
ni al catarro,
ni al invierno
que asola esta ciudad
de barro y sal,
sal viva,
fobia nuestra,
que por fobia nos intoxica.



Limam Boicha (visto por el mismo). Podía haber nacido en un año hermoso, con nombre poético, por ejemplo: "El Año de la lluvia de estrellas" o "El Año del parto de abejas". Pero no, ese privilegio, sólo le correspondió a mis antepasados, padres, y dos de mis hermanos. Alguien, se le ocurrió abortar la nomenclatura de los años, según nuestra mitología, la mitología saharaui. Por tanto, cuando despunté del vientre de mi madre, los años ya eran cifras, tristes cifras, y me estamparon: 1973. No sé el día, ni el mes. Según mi madre, fue en julio o agosto. El acontecimiento ocurrió accidentalmente en la ciudad mauritana de Atar. Digo accidentalmente, porque mi madre, estando enferma, fue del Sáhara a esos famosos oasis para reponerse. Y allí nací, en una choza africana, bajo una enorme sombra protectora de palmeras, cargadas de apetitosos dátiles. Pero la serenidad de los oasis de Adrar duró muy poco, al igual que la paz en la Badía. Nadie de la familia se percató, de que ella venía. De que se arrastró en silencio como una sonámbula semilla, y sin previo aviso irrumpió, la guerra. No era una guerra extraña y lejana. Era la "nuestra", y había que sobrevivir de cualquier manera. La guerra contra Marruecos y Mauritania. Con ella sobrevino el difícil éxodo, y esa larga estación de exilio, que todavía dura.
Ya no tenía importancia, para mi familia, que el otoño sea una estación ambigua o mediocre, o que la lluvia de ese otoño, "Puede mojar el cuerno de una gacela, y el otro, ni siquiera tocarlo". Ya no tenía importancia, que los vientos del sur, son augurio de lluvia. Las nubes, el pasto, ya no tenían importancia. Ahora, sólo importaba huir, buscar refugio y sobrevivir.
El largo exilio resultó para mí, y los de mi generación, una sucesión de estaciones, para estudiar y formarnos. Para mi padre, y los demás hombres,
el combate, las batallas, y para mi madre, y las demás mujeres, levantar del milagro del adobe, escuelas y hospitales. Mi primera estación fue un internado, el "9 de junio". Volvíamos al finalizar el curso escolar a ver la familia. Con las enormes carencias de los primeros años, los veranos de la Hamada, eran de una crueldad insólita. No había -como ahora- "Vacaciones en paz". Nuestras vacaciones, eran en estado de guerra. La amenaza de los bombardeos marroquiés, era siempre una noticia inminente. Con nueve años me marché con un grupo de alrededor de quinientos niños y niñas a Cuba para estudiar. Era el año 1982. Cuba fue una estación agradable y hermosa, llena de energía y bondad y pecados. Allí contemplé por vez primera, montañas pobladas de árboles, me adentré y conocí los bosques, las selvas vírgenes. Vislumbré una infinidad de vivos colores, y probé sabrosas frutas extrañas. Descubrí la exuberante belleza de la caribeña.
El caribe y el desierto, esa extraña, dulce e inusual mezcla, es el fuego que corre ya por mis venas. Después de doce años, me licencié en Periodismo, en la Universidad de Oriente, en Santiago de Cuba. Y retorné al Sahara, a los Campamentos de Refugiados, en el sur de Argelia. El cambio fue brusco, impactante. Pero me impactó más, la rutina diaria, conocer mi familia, y ese raro sentimiento de encontrarme forastero en mi propio hogar. Me costó meses recuperar los años de incomunicación, de ausencia.
Como licenciado aporté mi granito de arena, mi ilusión al proyecto común. Trabajé varios años en la Radio Nacional Saharaui, hasta que decidí que podía ser más útil, a mi familia y a mi pueblo estando en España. Actualmente resido y trabajo en Barcelona, y el Sahara está más presente que nunca en mi corazón. Entre mis ojos revoltea la anhelada esperanza, de que la próxima estación sea, el mar de nuestra auténtica frontera.