miércoles, 21 de abril de 2010

Poemas saharauis para crecer. Nada es eterno (Antología 1989 a 2009)




En los ojos solitarios de Fatma Galia cabe el mundo entero. Leed “Nada es eterno” y luego cerrar los ojos. Viajaréis. Sabed que es hija y nieta de nómadas. Como su gente de origen, sus poemas son saharauis porque de allí proviene este manantial de palabras. Un manantial que ríe, sí, y que llora ”lágrimas de un pueblo herido / derramadas en tierras extrañas”.

Un gran viaje, su poesía. Para recalar en el puerto de las mujeres. “He visto mujeres de hierro / que ocultan sus penas / detrás de un velo”, mujeres que hacen del “desierto un bello huerto”, mujeres que “ahogan sus penas bajo las piedras”. Mujeres a las que canta en otro poema que quema menos. “Gacela, madre hecha de sacrificio / vuela sin alas / sientes, procreas, emigras / sobrevives a tu lucha/ feroz / eres igual que nosotras / sólo te falta / voz”.

“Nada es eterno” es su nuevo trabajo. Con estas poesías para crecer pretende demostrar que ni la miseria, ni el abismo ni el hambre son eternos para ella. Hay dos huellas contundentes en su verbo acerino. Rastros de su periplo autobiográfico.


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Fatma Galia es periodista, escritora y poetisa, doctorada por la Universidad del País Vasco después de finalizar sus estudios en Cuba.

Su primer libro de poemas fue “Lágrimas de un pueblo herido”, editado por la UPV. Sus posteriores trabajos “La henna y sus maravillas” y “Cultura oral de los nómadas (pueblos de sabios, pueblos de pocas necesidades) fueron autoeditados.

Además colaboró en una publicación de Mujeres del Mundo en su libro de poemas “Palabras desde la distancia”.

También ha escrito, dirigido y publicado una obra de teatro titulada “Monólogos con África”.

Fatma Galia, estimada poeta, gacela con voz poética, “por una mirada un mundo; / por una sonrisa un cielo”. De la arena al cielo, versos a verso, golpe a golpe.

Nada es eterno

Autor: Fatma G. M. Salem
Ilustraciones: Mehdi Mohamed Salem
Imprime: Lankopi
Año de publicación: 2010
ISBN: 978-84-613-4902-9
Depósito Legal: BI-594/09
Encuadernación: Blanda
Número de páginas: 105 páginas
Idioma: Castellano


En la ciudad del viento

En la ciudad del viento,
veo lo que nadie ve,
siento lo que nadie siente,
lo digo, lo repito con
el viento y no me arrepiento

El desierto me hace sentir
como una princesa
en la ciudad del viento.

En la ciudad del viento,
hay palacios de piedras
y castillos de arena,
como en los cuentos de hadas.

El desierto me hace sentir
como una princesa
en la ciudad del viento.

Ando descalza sobre una alfombra de arena,
suave como la seda
y dorada como el ORO.

Vivo bajo un cielo
grande e inmenso,
cubierto por un velo azul,
azul como el mar.

En la ciudad del viento
la libertad nació sin dueño.
En este horizonte lejano y sin límite,
como un sueño,
cuando posa la mirada,
la vista navega libremente.

El desierto me hace sentir
como una princesa
en mi palacio de lona,
rodeado de espejismos,
como cascadas y fuentes de agua,
que se deslizan de las montañas…
espejismo brillante, con destellos,
como el diamante que
brota de repente
desde el fondo
de la tierra…

Tierra, yerma y querida,
madre del fuego,
del aire, del frío, del silencio,
del nómada y del viento.

El desierto me hace sentir
como una princesa
en la ciudad del viento.

El sol, mi hada madrina,
cada día me quiere,
me guía y me protege.

La luna, mi espejo mágico,
que me escucha,
me mira y me mima.

Las estrellas, luces de vecinos
y pueblos de princesas,
cercanas y lejanas,
cada noche me iluminan,
me vigilan y me amparan.

El desierto me hace sentir
como una princesa
en la ciudad del viento.

En la ciudad del viento
veo lo que nadie ve,
siento lo que nadie siente.

Lo digo, lo repito
con el viento y
no me arrepiento.

El desierto me hace sentir
como una princesa
en la ciudad del viento.

2 comentarios:

joaquin dijo...

Es una poesia que llama a la imaginación,la extrema belleza del sentimiento del abitante del decierto

Anónimo dijo...

fatma galia excelente....